lunes, 8 de agosto de 2011

Ideación

En investigaciones realizadas se ha descubierto que las ingeniosidades dan una prueba de buen humor.  Esta popular  creencia puede llevarnos a inferir instintivamente que, si pensamos con rapidez, es porque nos sentimos felices. Además, al pensar rápidamente puede que en el cerebro de rienda suelta al sistema de dopaminas, un sistema que adora las novedades y que participa en las sensaciones de placer y de recompensa. El subidón que se obtiene del pensamiento rápido puede ser transitorio pero "estas pequeñas oleadas de emoción positiva son acumulativas, Se ha demostrado en numerosos estudios que el sentimiento de felicidad engendra una miriada de efectos beneficos, entre ellos, mayor productividad, un respaldo social más robusto y una función inmunitaria más eficiente, incluso breves periodos de entusiasmo pueden dar paso a espirales ascendentes.

fuente : Mente y Cerebro 37, 2009