Un estudio de la consultora Catalysist, junto con la Brandeis University de Estados Unidos, revela que un 69% de aquellos que mantienen trabajos extremos reconoce que estos minan su salud, un 46% admite que suponen un obstáculo crucial en su matrimonio, y un 58% cree que su actividad profesional dificulta su relación con los hijos. Los horarios exigentes e interminables tienen mucho que ver con los trabajadores extremos. Un reciente estudio de la compañia de investigación Webtorials revela que la mitad del tiempo que pasan en la oficina los empleados de pequeñas y medianas empresas lo emplean en tareas improductivas que incluyen comunicaciones rutinarias, filtrado de información y correspondencia. El horario no tiene que ver con la productividad, el beneficio o los objetivos.
Ovidio Peñalver, socio director de Isavia, considera que para ser eficiente, lo ideal es adecuar los ritmos de trabajo a los propios bioritmos y a los momentos de especial creatividad e inspiración. Un día trabajas 10 horas y otro 5, depende de cómo te encuentres en cada moemnto. Hay ocasiones de especial productividad y creatividad, y debemos ajustar el horario a esos instantes de inspiración.
Ovidio Peñalver explica que desde el punto de vista del empleado o asalariado, la realidad actual se impone: el paro sube, los mercados muestran una gran inestabilidad. Se instala el miedo a perder el trabajo o a no encontrar uno nuevo y todo esto provoca resignación y sumisión, que desgasta la autoestima de la gente y lleva a la inseguridad.
Se pide y se exige a los empleados de una forma desmedida porque "asi tiene que ser". El experto concluye que "en este escenario se genera un caldo de cultivo propicio para la pseudoexplotación y el semiesclavismo porque el miedo genera aceptación y complicidad"
Peñalver nos dice que es fundamental preguntarse para qué quiero trabajar, qué quiero conseguir con mi trabajo y cuánto necesito para vivir digna y decentemente "reflexiona primero y actúa después". No dejes que te exploten. Deja de ser víctima y hazte protagonista de tu propio destino.
Tener un buen sueldo en un empleo que no nos gusta o trabajar en algo que nos satisface plenamente aunque estemos mal pagados es un dilema de equilibrio complicado.
1.- Las ocupaciones que producen más satisfacción son las que implican un mayor grado de realización personal y se basan por tanto en las actividades que aportan un alto valor. Los expertos calculan que la motivación extra que proporiona un aumento de sueldo dura tres meses y según la mayor parte de estudios, queda claro que el dinero no es nunca el principal factor motivador.
2.- En momentos como los actuales, en los que se tiende a querer trabajos fáciles y a ganar mucho dinero sin esfuerzo, es cuando conviene recordar que, al escoger una profesión, quien responda a su propia naturaleza y sea fiel a ella será feliz, tenderá a trabajar duro y se sentirá realizado.
3.- Entre los elementos de felicidad están las condiciones económicas que deben ser higiénicas(satisfacer las necesidades básicas), pero están también las tareas que se refieren a la cualificación y a los objetivos claros y compartidos, o las posibilidades de desarrollo profesional: hoy los profesionales requiren esto junto con una formación adecuada y proyectos interesantes.
Fuente: Diario Expansión 17 Septiembre 2011

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