domingo, 27 de noviembre de 2011

Steve Jobs la clave de su éxito







El entorno de Steve Jobs fue clave para su desarrollo y éxito.

Steve Jobs nació en California (San Francisco) en 1955, sus padres biológicos dos jóvenes estudiantes vivian en Michigan, le entregaron en adopción a una pareja de clase media.

En 1961 la familia adoptiva se trasladó a  Mountain View una ciudad al sur de Palo Alto que empezaba a convertirse en un "centro importante de la industria de la electrónica".

Sus padres adoptivos fueron el caldo de cultivo que forjó la personalidad de este joven emprendedor e innovador, al resto contribuyeron sus años en la sombra de la Universidad de Standford , en Hewlett Packard, Intel, Laboratorios Xerox Parc.

En su juventud entra en la universidad Reed College de Portland (Oregón). Asiste a ella tan sólo 6 meses antes de abandonarla, debido al alto coste de sus estudios. En lugar de regresar a casa, continúa asistiendo a clases como oyente unos 18 meses más, viviendo a base de trabajos con ingresos ínfimos. Curiosamente, sus estudios en caligrafía le serían de utilidad cuando diseñara la tipografía del primer Mac.

Inversor: Al éxito de sus proyectos contribuyeron empresarios del sector de capital riesgo como Arthur Rock.

Jobs, emprendedor nato, no soportaba la autoridad y nunca encajaria en un entorno corporativo clásico.

Es necesario  una combinación de varios elementos fundamentales para encender la chispa que lleva a la innovación en el mercado.  Como que alguien te financie, universidades y laboratorios de investigación, motivo por el cual los jóvenes cientificos, emprendedores y los futuros innovadores españoles a menudo hacen las maletas y cruzan el Atlántico.

Fuentes:  Revista Capital  Diciembre 2011
Wikipedia

domingo, 13 de noviembre de 2011

Es 2.0 la clase ejecutiva?



Ningún alto ejecutivo del Ibex tiene blog. Las redes sociales apenas han calado en el primer eslabón de las empresas.

Un ejemplo de directivo 2.0 que ha sabido aprovechar el momento online es el empresario oscense Carlos Barrabés, que ha trasladado su negocio de venta de equipamiento para la montaña y el esquí a la red. Gracias a las nuevas tecnologías, a la venta online y al desarrollo de nuevos servicios alrededor de estas actividades, ha conseguido llevar a todos los rincones del mundo su empresa. Pero no solo ha vinculado su organización, sino que una parte de su faceta personal también está ligada a la red. Por ejemplo, en Linkedin, Carlos Barrabés cuenta con más de 500 seguidores, en Twitter, 10.800 followers, en Facebook tiene la página abierta y cuenta con 5.000 amigos, además de estar dotando constantemente de contenido externo su página corporativa.

Richard García, un taxista de Oviedo que ha aprovechado las redes sociales para expandir su negocio. Un dia puso su perfil en Twitter y consiguió prestar servicio a clientes internacionales que llegaban al aeropuerto asturiano. También fue el primer taxista que se adhirió a nivel mundial a la plataforma Foursquare. Fue su momento de gloria, ya que pasó del anonimato a vivir un auténtico boom mediático.

Carlos Mendiola, socio director de Activo Servicios de Marketing. A los clientes hay que seducirlos y para ello se necesita una conversión del directivo.

Porque lo que sirve para una emrpesa no es útil para otra. El café para todos no existe. Asi lo cree Angel Andreo(profesor y coach), que afirma que es necesario una planificación previa, definir lo que queremos encontrar en los nuevos medios. Para ello hay que tener predisposición para definir un nuevo paradigma, saber escuchar, abrir tu casa y estar dispuesto a tener fans más que clientes.


Carlos Mendiola relacionó las redes de la siguiente manera:

Facebook : ocio, es como si vas a la playa, pierdes un poco tu intimidad
Twitter:  es como estar en una cafeteria, donde hay muchas conversaciones, mucho ruido pero solo se habla con los amigos.
Linkedin:  es una feria donde tienes tu propio estand, pero el público no se parará en el sino tienes algo atractivo que vender.

Linkedin es la plataforma a la que todavía se le extrae poco jugo. De ello y sobre todo de sus posibilidades habló Pedro de Vicente, creador del blog Exprimientolinkedin.com. Para algunos el curriculo online es depositario, una base de contactos, una herramienta de networking pero es mucho más. Según este experto, el curriculo es el pasado mientras que Linkedin es una mirada hacia adelante ya que es una herramienta de marketin personal y profesional y no solo ha de limitarse a una herramienta de contactos.

Por lo interesante de esta red no es solo enredar con los contactos del primer nivel, esto es, con aquellos que son conocidos, sino con los del segundo nivel, o lo que es lo mismo, con aquellos que conocen nuestros conocidos, que son quienes realmente nos pueden recomendar ante un nuevo proyecto profesión. Hay que sacarse mejor partido, ver que se puede aportar y a quien se le puede aportar, asi como planificar acciones para llegar hasta el objetivo. La proactividad en las redes sociales es necesaria. Por una razón: para no pasar desapercibido y para venderse. Por ello, es importante establecer acciones en el uso de Linkedin que potencie el perfil, definir métricas para medir el éxito de la actividad desarrollada, asi como la influencia y la conversión. Las redes sociales acortan tiempos. Por ejemplo, para generar una colaboración profesional se requiere tiempo, porque al final hay que sentarse con una persona, ponerle cara y ojos, pero si es verdad que el proceso para llegar a esta persona es más breve. La recomendación de este experto para lograr al menos cierto éxito es convertir el contacto en una relación y esta en colabroación y en negocio. Fuente Diario 5dias 12 y 13 noviembre 2011.


Fuente: Diario 5dias 12 y 13 Noviembre del 2011

miércoles, 2 de noviembre de 2011

Los 10 Mandamientos de Steve Jobs para los Emprendedores


1.- Hacer lo que nos apasiona. La vida es corta, eso lo escuchamos y lo repetimos constantemente, pero es poco lo que en realidad lo aplicamos… ¿Cuántas veces nos hemos sentido “atrapados” en trabajos que no nos aportan nada más que un sueldo (a veces que no da ni para vivir)? Si tienes que pelear contigo mismo cada mañana para levantarte de la cama e ir a la oficina, puede que tengas un problema, y no de pereza precisamente.



“La única forma de hacer bien un trabajo es amando lo que haces. Si todavía no lo has encontrado, sigue buscando. No desesperes. Como en el amor, sabrás cuando lo has encontrado”, decía Jobs en el discurso de Stanford.

Cuando las cosas nos motivan, cuando nos apasionamos con algo, el tiempo se pasa volando, y trabajar da un gusto y satisfacción tan grandes que son como una gasolina que nos renueva de energía hora tras hora y día tras día.


Entonces, si la vida es tan corta como sabemos que es, ¿vas a desperdiciarla trabajando en algo que no te llena? Todos tenemos que comer y que pagar el lugar donde vivimos, pero mientras tienes que trabajar en algo que no te llena, no dejes de soñar en lo que realmente quieres hacer y cuando lo sepas, cuando tengas clara tu idea, déjalo todo y dedícate a ella: Steve Jobs dejó la Universidad y se dedicó a lo que quería. Mark Zuckerberg hizo lo propio y así un montón de casos.


2.- Seguir a tu intuición. En el discurso que dio Steve Jobs en la Universidad de Stanford, en junio de 2005, recordó que al dejar la carrera, como ya no tenía que asistir a las clases obligatorias, se decidió a tomar un curso de caligrafía en Reed College, que según dijo ofrecía entonces “la mejor instrucción en caligrafía del país”. Si bien no tenía una utilidad práctica de momento, no le era útil para producir dinero, era algo que le apasionaba… Lo hizo y lo disfrutó.


Diez años después, cuando estaba diseñando el primer ordenador Macintosh, Jobs dijo que “todo tuvo sentido” para él: “Todo lo diseñamos en el Mac. Fue el primer ordenador con una bella tipografía”. Seguir sus instintos le dio un conocimiento que luego aplicó y se convirtió en uno de sus valores diferenciales.


Una clave más para los emprendedores: Haz las cosas que te gustan, aunque de momento no sepas porqué te atraen. No sabes si unas clases de cocina que hoy ves como un hobby, en unos años te darán la clave de tu emprendimiento. Además, en mi particular forma de verlo, las actividades de corte artístico y que estimulen la creatividad siempre deben ser bienvenidas, aunque lo tuyo sea psarte la vida echando códigos. No te cortes las alas: Sigue tu intuición.


3.- Investigar, observar, investigar… La investigación es fundamental para emprender: Debes aprender del sector en el que te quieres mover, detectar a la competencia y estudiarla, comprender al mercado para poder dirigirte a él de la mejor manera. Si tienes una idea de emprendimiento en mente es fundamental que detectes a la competencia, que la investigues, que veas como hace las cosas, en qué acierta y en qué se equivoca.


“Puedes preguntarle a los clientes qué es lo que quieren y después intentar dárselo. Para cuando lo tengas construído, ellos querrán algo nuevo”, decía Jobs.

La observación es fundamental para los emprendedores: Te da una visión privilegiada del entorno que te permite detectar necesidades de mercado que están adormecidas, que la gente ni siquiera sabe que tiene… He ahí una de las enseñanzas de Jobs: ¿Cuántos necesitábamos iPad? Ahora las tablets son parte fundamental de nuestro equipamiento tecnológico.


4.- Equípate con los mejores. Un tema importantísimo para los emprendedores, la selección de su equipo de trabajo. Jobs siempre se preocupaba por reclutar a los mejores: Contrató al arquitecto Ieoh Ming Pei para que diseñara el logotipo de NeXT y reclutó a Mickey Drexler, de Gap, para que formara parte del consejo de administración de Apple con vistas al lanzamiento de la cadena de tiendas de la compañía.


Un emprendedor no puede (ni tiene porqué) saber de todo. Si bien es necesario que conozcamos el mundo en el que nos vamos a meter, sea éste el tecnológico, el de la restauración, o el de los transportes, es prácticamente imposible que dominemos todas las áreas.


5.-Mantener una plantilla reducida. En una oportunidad en la que hablaba de los comienzos de Macintosh, Jobs recordó que la plantilla de empleados era de cien personas: Si requería contratar a un trabajador, antes despedía a otro. ¿La razón? Decía que solo podía acordarse de cien nombres, así que manejaba la plantilla en ese número para tener una mejor relación con cada uno de los trabajadores con que contaba.


Obviamente cuando la empresa despegó, el número de trabajadores creció, pero mientras, es una buena idea la de mantener una plantilla limitada: Sin duda da al empresario la posibilidad de tener una relación más cercana con sus empleados, y por ende, hacerlos sentir parte del proyecto, seducirlos con la idea que mueve el negocio, comprometerlos con los resultados.


6.- Seducir a tus trabajadores y socios. Al seguir hablando de equipos de trabajo esta parte me pareció muy importante: La diferencia entre “seducir” y “amenazar” a tus compañeros de emprendimiento, sean tus socios o tus empleados, y es que a estos últimos, aunque les pagues por su trabajo, si no logras que se enamoren de tu proyecto no obtendrás el 100% de su capacidad.


Cuentan que Jobs tenía un carisma personal que mantenía motivados a los empleados: Su entusiasmo contagioso fue la razón por la que el personal que diseñó el primer Mac se pasó tres años seguidos trabajando 90 horas a la semana. Cuando un empleado se entrega a un proyecto, el mejor incentivo es verlo culminado con la mayor calidad porque se siente parte de la empresa y por ende, de su éxito.


7.-La calidad como religión. Cuentan que en la víspera del lanzamiento del primer iPod, los empleados del staff se pasaron la noche entera sustituyendo las clavijas de los auriculares porque Jobs consideraba que no hacían “click” de la forma precisa y deseable. Mantener un criterio de calidad es fundamental para los emprendedores: No debemos dejarnos llevar por lo fácil, por lo práctico, o por “lo que vende”.


“Ten un criterio de calidad. Algunas personas no lo usan para crear el ambiente de excelencia que se espera”, decía Jobs.

Comprometerse con hacer un trabajo de calidad es fundamental para el desarrollo de una idea: No puedes dejar las cosas a medias, conformarte con “lo que hay”. Aspira a más, pero sin detenerte. No se trata de que tengas que sacar un producto perfecto a la primera, se trata de saber que todo es mejorable. Lograrlo es un punto diferencial sumamente importante.


“La calidad es más importante que la cantidad. Un ‘home run’ es mucho mejor que dos dobles”.


8.-Aprender del fracaso. Los emprendimientos son complicados y arriesgados: Nadie sabe a ciencia cierta lo que va a pasar, y esa incertidumbre suele darnos miedo. A algunos incluso los paraliza. La posibilidad del fracaso está a la vuelta de la esquina y sin duda, es una alta probabilidad de que suceda, el secreto está en cómo lo aceptes: Una derrota o una lección.


“Soy la única persona que sabe perder un cuarto de millón de dólares en un año. Es muy constructivo”, decía Jobs.


En el discurso de Stanford, Jobs recordó cuando lo despidieron de Apple, la propia empresa que había fundado. Si bien lo contó como anécdota, destacando que “muchas veces la vida te golpea con un ladrillo en la cabeza”, recuerda que gracias a que lo despidieron pudo conectar con su parte más creativa de nuevo y entonces con la experiencia acumulada en su trayectoria:


“La pesadez de tener éxito fue reemplazada por la iluminación de ser un principiante otra vez. Me liberó y entré en una de las etapas más creativas de mi vida. Durante los siguientes cinco años, fundé una compañia llamada NeXT, otra empresa llamada Pixar, y me enamoré de una asombrosa mujer que se convirtió en mi esposa”.


Jobs no se sentó en una esquina a quejarse de que lo habían despedido. No se conformó con cobrar la ayuda por desempleo (si es que existe en EEUU), ni se quedó pasmado echando curriculums a ver si alguien lo llamaba para ofrecerle un puesto en que ganaría un sueldo para vivir y poco más. Lo volvió a intentar. Buscó de nuevo conectar con lo que le apasionaba y se atrevió a emprender de nuevo… Por algo dicen que esto de emprender es adictivo.

“A veces cuando innovas, cometes errores. Es mejor admitirlos rápidamente, y seguir adelante apostando por tus otras innovaciones”, decía Jobs.

Lo importante: Aprender de los errores y comprender de una vez por todas, que el fracaso es una de las mayores fuentes de aprendizaje.


9.- Arriesgar por la idea. Cuando estamos emprendiendo y le contamos a nuestros amigos o familiares la idea que tenemos en mente, una de las cosas que suelen preguntar es ¿cuál será el modelo de negocio? o lo que es lo mismo: De dónde sacarás el dinero. Jobs, si bien tuvo éxito en sus proyectos, reflexionaba:


“Ser el hombre más rico en el cementerio no me importa… Ir a la cama por la noche diciendo que hemos hecho algo maravilloso… ESO es lo que me importa”.

Hay negocios que nacen sin saber como se van a rentabilizar, por ejemplo Twitter. Y eso no quiere decir que no sea un emprendimiento exitoso.

10.-El momento es ahora. “No dejes para mañana lo que puedes hacer hoy”, dice un refrán popular, muy sabio por cierto. Y es que si bien hablamos de que la vida es corta ¿a qué vamos a esperar? Decía Jobs:


“¿Quieres perder el resto de tu vida vendiendo agua edulcorada o quieres una oportunidad para cambiar el mundo?”


Es importante comprender que las condiciones para emprender nunca serán 100% favorables: El momento perfecto es ahora. Hay que arriesgar e intentar. Después de todo, lo peor que te puede pasar es que debas intentarlo de nuevo… ¿A qué esperas para emprender?


Fuente: http://li.co.ve/ecP (via facebook talentos en acción)